miércoles, 20 de marzo de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-01-10 08:37

Parapeto.- ¿Por que en Colombia nos pasa lo que nos pasa?

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | enero 10 de 2019

Durante estos días de vacaciones se multiplicaron los mensajes en las redes sociales de los amigos. En particular me llamó mucho la atención un mensaje en el que analizan las razones que diferencian a los países pobres de los países ricos. Algunas mentes obtusas están convencidos, de que la antigüedad de una región le da mayor prevalencia sobre una región más joven, y eso no es cierto. El autor anónimo de ese escrito confirma que países como Egipto  y la India que se encuentran entre los más viejos del mundo son países pobres, frente a otros países mucho más jóvenes como Australia y Nueva Zelanda que apenas alcanzan los 150 años de edad como estados organizados, y son países desarrollados y ricos. Otros creen que la diferencia entre la riqueza de un país frente a los demás se debe a que el más rico tiene o cuenta con inmensos recursos naturales y eso tampoco es verdad.

Si comparamos países como el Japón, este territorio que es muy pequeño, montañoso, no apto para labores agrícolas, ni ganaderas, con muchas guerras a sus espaldas y luego de haber sufrido el estallido de dos bombas atómicas, resurgió, ese sí, de las cenizas, hoy es una de las principales potencias económicas del planeta y exporta de todo, transformado al mundo entero, logrando con disciplina y laboriosidad su riqueza. Otro ejemplo diciente es el de la pequeña Suiza, que permanece casi 6 meses sepultada bajo la nieve, no siembra cacao pero es un país que exporta el mejor chocolate procesado del mundo , carece de recursos naturales, pero por la responsabilidad de sus gente exporta y da servicios especializados difícilmente de superar. En los últimos 100 años no ha participado de guerra exterior alguna, pero es un país que brinda seguridad al mundo entero.

El autor también descalifica a la inteligencia de las personas, pues está demostrado que muchos estudiantes que han emigrado de sus países pobres  hacia países más ricos han alcanzado logros excelentes en educación y se han abierto camino al andar. No han sido profetas en su tierra, pero si han alcanzado triunfos por su aptitud en los nuevos países que los acogen. De ahí, que la aptitud de las personas sea la diferencia.

Esta condición que hace la diferencia en las personas jóvenes de los países ricos se ve por las reglas y por la moral que los acompaña  como principio básico. El orden, la limpieza, la honradez, la puntualidad, el deseo de superación el respeto a la ley, y a los demás,   a los derechos humanos y finalmente el amor por su trabajo.

¿Sera que en Colombia carecemos como colectividad de muchas de esas condiciones que hacen la diferencia entre países pobres y países ricos?. Está claro que a los colombianos no nos hacen falta más leyes, tampoco riquezas naturales, de tenerlas no preciamos. Concluye el analista que lo que nos falta a los colombianos es carácter y voluntad. Hemos colocado lo fácil por encima de lo difícil. El enriquecimiento fácil sin importar si se delinque o no. Durante décadas el mal ejemplo ha cundido entre nuestra juventud. Funcionarios de poca valía que al llegar a un cargo público se llenan sus bolsillos con recursos oficiales y ya no le temen a la cárcel porque pueden negociar príncipio de oportunidad, una manera vulgar de “blanquear la justicia”. 

Comentarios