viernes, 23 de agosto de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-08-13 05:52

La muerte de los soldados pudo ser previsible

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 13 de 2019

Por Néstor Pérez Gasca

El desafortunado evento que enluta a nuestro país, esta vez, por la trágica muerte de dos soldados que participaban en una demostración aérea en Medellín, no se debe catalogar como caso fortuito o de fuerza mayor. Lo anterior, teniendo en cuenta que la fuerza mayor alude a lo irresistible, a lo inevitable, mientras que el caso fortuito apunta a lo que acontece inesperadamente y puede ser imprevisible, es decir, al caso fortuito conciernen los hechos provenientes del hombre, concierne a hechos provenientes de este, en cambio la fuerza mayor toca los hechos producidos por la naturaleza.

De ahí que el funesto accidente tampoco debe ser catalogado como consecuencia de un caso aislado, hecho de un tercero y mucho menos culpas o hecho de las víctimas, que en síntesis serían las únicas causales de exoneración de responsabilidad de los agentes del Estado (Ministerio de Defensa- Fuerza Aérea Colombiana).

Es importante resaltar que,  si bien es cierto, el régimen de responsabilidad para miembros de la fuerza pública tiene unas excepciones a los daños sufridos con ocasión y en cumplimiento de sus deberes constitucionales, no es menos cierto que el régimen de responsabilidad es más riguroso cuando se está ante una actividad reconocida como peligrosa tal como son las maniobras aéreas, el solo hecho de volar dentro de una aeronave  es catalogado como una actividad riesgosa, a esto súmele el hecho de estar por fuera de la aeronave y pendido de un cuerda. Por último, y por si fuera poco súmele que a esta cuerda no se le haya realizado la inspección técnica, ni los protocolos de seguridad, el resultado no puede ser otro que un evento ¡catastrófico!, Como el plurimencionado en esta columna.

De modo similar, las actividades relacionadas con los trabajos en altura por parte del personal civil en general, está regulado por la Resolución 1409 de 2012, en esta guía para prevenir accidentes en alturas se recalca lo importante e inaplazable de hacer la inspección preoperacional de equipos de altura (las líneas de vida, cuerdas, mosquetones, puntos de anclaje, etc.) razón por la cual se deben inspeccionar siempre previo inicio de labores. Se deben retirar cuando cumplan la vida útil (5 años), o cuando se presente un accidente así no se evidencie rotura o desgaste, de igual manera, anualmente deben pasar inspección de peso y resistencia por entrenador de altura o por el proveedor certificado. Mientras que no se revisen las hojas de vida de los equipos no sabremos con certeza de quien pudo ser la falla, lo único cierto es que estos hombres no deben ser citados como “héroes”, sino con el único sustantivo válido que es el de ‘víctimas’.