lunes, 10 de diciembre de 2018
Neiva/ Creado el: 2018-05-17 12:21 - Última actualización: 2018-05-17 01:00

Julio, 99 años de historia

Julio Alfredo Mayor tiene 99 años de edad, nació en Rodaldillo – Valle, pero hace más de 70 años vive en la capital opita.

Escrito por: Caterine Manchola | mayo 17 de 2018

14 años después de haber sido fundado el departamento del Huila, nacía Julio Alfredo Mayor en Rodaldillo – Valle en 1919. Con 99 años de edad, ha sido testigo de algunos de los momentos que marcaron la historia de Colombia tales como el asesinato del dirigente del Partido Liberal, Jorge Eliecer Gaitán, en 1948 que provocó un periodo de violencia donde militantes  liberales y conservadores se mataban entre sí solo por diferir ideologías políticas. 

Desde entonces, el país, a pesar de haber llegado en 1958 a un pacto político entre ambas partes al que denominaron Frente Nacional, y otros acuerdos con nuevos grupos al margen de la ley que surgieron posteriormente, ha seguido padeciendo los estragos de las balas, sangre y lágrimas derramadas por parte de las víctimas que éste ha dejado. 

Todos somos victimas 

De esos y otros sucesos, el señor Mayor tiene muy buena memoria. 

“Llegó una patrulla de hombres conservadores armados que rodearon la casa de mi abuelo, y al que iba saliendo lo iban quemando; alcanzaron a cuatro, entre ellos mi abuelo. A él, lo persiguieron mucho porque era liberal”, relata con tristeza.     

Su vida, como la de los más de 8 millones de personas víctimas del conflicto interno armado en Colombia, cambió rotundamente cuando debió abandonar su casa y buscar un nuevo hogar en Neiva hace más de 70 años.

Según su cédula mide 1.78 centímetros de estatura, pero por la edad se ha encogido casi 10 centímetros. Tiene ojos claros, piel trigueña delgada,  ajada y escurrida; se moviliza con pasigüedad pero con firmeza pues según sus familiares camina sin ayuda desde el barrio Diego de Ospina hasta el centro de la capital opita y regresa. Siempre le ha gustado ser independiente y manifiesta disfrutar esta ciudad, sus personas y donde conoció al único amor de su vida. 

Neivano de corazón

Seis años después de haber llegado a Neiva alguien le presentó a Romelia Guzmán en el corregimiento El Caguán, con quien tuvo nueve hijos, ya vio partir a dos de ellos. 

“Yo decoraba y arreglaba las iglesias del municipio y en una de esas visitas  al Caguán, conocí a mi Romelia, nos enamoramos y casamos pero ella ya se fue de este mundo. Y claro que la extraño”, lamentó.

La capital opita también lo sedujo con su folclor y carisma de la gente, pues no quiso regresar a vivir de lleno en el Valle. 

Una de las cosas que le queda pendiente al longevo personaje es conocer a su progenitor. 

“A mi papá no lo pude ver, estuve buscándolo siete años en Cali, preguntando e iba a donde me indicaran, pero al final no lo pude ver. Yo quería, así fuera por fotos, no más. Yo quedé muy ‘despadrado’ desde niño”, expresó con resignación. 

‘Historia repetitiva’ 

Para él, la situación de antes a la de ahora es muy similar, expresa que la violencia nunca cambió, que todo sigue igual, solo que ahora se tienen más partidos políticos. 

En el ámbito personal sí ha tenido trasformaciones, comentó que “antes me gustaba la radio, pero ya no, ahora evito el ruido”; cosa curiosa pues hablar con  Julio Alfredo es  estar en una constante alzada de voz debido a su limitada audición, pero cuando logra entender las frases, siempre contesta con un “ah, ya, si, si”, y emprende una narrativa pausada. Vive solo y dice que sus hijas no son sus empleadas y que él debe valerse por sí mismo. 

“Yo quedé volantón y en manos de mi abuelita, pero ella enfermó y murió, quedé solo. Comencé a fumar desde los 15 años de edad y hace seis que tomé la decisión de no hacerlo más. Me puse firme en ese objetivo y ya no lo hago”.  

Le gusta la política y manifestó tener ya su candidato elegido, aunque reiteró que esta sigue siendo la misma a la de hace 50 años.

“Me gusta Petro porque sí tiene cabeza y lengua para ‘cantarle la tabla’ al pueblo y sus opositores”. 

Sus maluqueras las achaca a su largo camino ya recorrido, recalcó que le gusta leer mucho pero sobre todo, periódicos que tengan afines con el partido Liberal. 

“A esta edad siento maluqueras leves”, dijo, al mismo tiempo en que señalaba sus piernas inflamadas. “Ese soy yo, el Julio Alfredo Mayor”.

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