viernes, 23 de agosto de 2019
Política/ Creado el: 2019-02-10 08:24

El pulso por el aval conservador

La polarización entre Carlos Ramiro Chavarro y Jorge Fernando Perdomo amenaza dividir el Partido. Aunque ya hay acuerdo sobre la encuesta, el problema es la fecha de realización. Hoy, tercera reunión en Neiva. 

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 10 de 2019

 

Este domingo en Neiva, en horas de la tarde, el Partido Conservador realizará un tercer intento para encontrar un mecanismo de entendimiento para escoger candidato único a la gobernación del Huila, que resguarde la unidad de cara a las elecciones regionales de octubre de 2019, después de dos frustraciones previas este año en Bogotá.

Aunque en diciembre el presidente nacional de la colectividad, Hernán Andrade, el más interesado en la unión para recuperar para los azules esta posición, antes de irse del cargo, consiguió tomarse la foto con los cuatro precandidatos, hoy la disputa está polarizada entre Carlos Ramiro Chavarro y Jorge Fernando Perdomo. Los otros dos nombres están fuera del ring.

Aunque se mantiene, más para no salir del escenario y perder margen de maniobra política, Héctor Aníbal Ramírez está ocupado en defenderse de la medida de aseguramiento no privativa de la libertad por supuestas irregularidades en alimentación escolar, cuando fue alcalde de Neiva, que recién le dictó un juez.

Y Rey Ariel Borbón, ex director de la Cam, ya decidió marcharse porque entiende que su nombre no pegó; está aburrido de la indefinición; y porque tiene garantizada la estabilidad económica en un muy buen puesto en una consultoría en una multinacional en Bogotá.

Así las cosas y como ya se dijo antes, la disputa está centrada entre los dos primeros mencionados. Aunque ambos dicen querer la unificación, cada quien tira para su lado, consciente de sus debilidades y fortalezas, que obedecen a unos intereses particulares y grupistas, todo bajo el atento acompañamiento de la senadora Esperanza Andrade, declarada imparcial, y del representante Jaime Felipe Lozada, con Perdomo.

De presidente a candidato

Al ex presidente de la Dimayor le nació la idea de aspirar a comienzo del segundo semestre del año pasado, después de salir abruptamente del cargo en medio de una agria pelea con la mayoría de presidentes de clubes del fútbol colombiano y Álvaro González, presidente de Difútbol. Entonces regresó a Neiva y se propuso trabajar detrás de la estructura política de la colectividad y en busca del apoyo del Centro Democrático, con el mensaje de que es el mejor candidato para defender la centro derecha y oponerse a los intereses de la izquierda. Además, de que es el ‘gerente’ que reclama el Departamento.

Ya abortada la opción de la convención, donde Perdomo se sentía más cómodo porque sabe que contaría con el respaldo de la mayoría de la llamada maquinaria, aceptó la encuesta, pues la consulta interna es costosa, enfrenta con crudeza a los equipos y termina dividiendo el partido, pues quienes pierden, dolidos, se largan para otro lado.

Definida este mecanismo, la estrategia de Perdomo es dilatar y dilatar el proceso, que se cumpla por allá en mayo o junio, buscando ganar tiempo y espacio para tratar de recortar la ventaja que tiene Chavarro, quien a la fecha registra más arriba en los sondeos, gracias a su inocultable carisma, estilo sencillo y reconocimiento de la gente, tras haber sido congresista durante varios periodos y aspirado a la gobernación hace 4 años. Además, de estar sumando con su mensaje de candidato popular, del pueblo, y reconocer con humildad en público los errores del pasado.

Chávarro y el conservatismo

En ese orden de ideas, la posición inamovible del ex senador de Integración (pero curiosamente hoy distante del jefe del movimiento, José Antonio Gómez Hermida) es que la encuesta debe contratarse antes del primero de marzo y con fechas claras de realización, previo al receso de Semana Santa, y conocer así el resultado, la víspera, el jueves 11 de abril, para evitar seguir alargando los plazos en perjuicio de certificar la unión conservadora.

Sólo entonces Chavarro procedería a inscribirse dentro del Partido, término que vence el primero de marzo, advertido de que de hacerlo sin un salvavidas deberá aceptar cualquier alternativa de escogencia, con sus respectivas condiciones y exigencias, y en consecuencia ya no tendría marcha atrás para inscribirse por firmas o con el aval de otro movimiento, si lo quisiera. “Quedaría encerrado y amarrado”, le repiten en el equipo.

Consultado sobre el tema, Chavarro respondió que no es su intención irse del Partido, ni fracturarlo, aunque entiende que de marcharse generaría unas consecuencias difíciles de prever en las próximas elecciones y las futuras, especialmente para quienes hoy ostentan la credencial de parlamentarios y tienen el compromiso de preservar la unidad y la paz política:  

“Mi interés es el Partido, salvaguardar la unión, hacer y seguir haciendo conservatismo, con sus ideas de principios, valores y justicia social. Lo que no puedo es prestarme a extender indefinidamente la selección, cuando la base y los huilenses en general lo que hoy quieren y nos reclaman son propuestas y soluciones a sus problemas diarios. No quieren saber más de la simple mecánica política y politiquera”.

Y destacó preocupado que mientras se continúa discutiendo y prorrogando las cosas, ya hay otros candidatos, con aval o en procura de firmas, hace rato trabajando y en campaña a todo vapor, “sacando evidente ventaja”.   

Y es que ya en el reciente pasado la colectividad ha vivido y sufrido experiencias similares, unas más amargas que otras. Hace cuatro años, la indeterminación hasta pocas semanas antes de los comicios por el aval entre el mismo Chavarro y Esperanza Andrade generó la partición, facilitando que se colara por la mitad con éxito el hoy mandatario Carlos Julio González.

Y también se recuerda que, por varias razones, como falta de liderazgo, autoridad y credibilidad en las directivas; indefinición; denuncia de mangualas; imposiciones a la militancia que se reveló, se tuvieron que alejar inconformes y maltratados personas que a la postre fueron elegidos gobernadores: Jaime Bravo, Juan Cárdenas y Luis Jorge Pajarito Sánchez.           

En resumen, ¿se dará la ruptura conservadora?; ¿habrá un acuerdo inmediato entre las partes para preservar la unión?; ¿se escogerá un candidato conservador o un buen gobernador del Huila? Y, quién es quién: ¿Perdomo o Chavarro?  Amanecerá y veremos.