sábado, 31 de octubre de 2020
Neiva/ Creado el: 2020-09-29 11:27

Disputa territorial afecta tranquilidad del barrio Chicalá

Dos asentamientos aledaños al barrio Chicalá tienen conmocionada la comunidad, según ellos, por los constantes enfrentamientos por el poder del sector.

Asentamientos Brisas del Rio y Nueva Esperanza tienen consternados a los habitantes del barrio Chicalá.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 29 de 2020

Por: Juan Manuel Macias Medina

Brisas del Rio y Nueva Esperanza, son los nombres de los dos asentamientos ubicados al costado del barrio Chicalá, que según manifestó la comunidad, tienen en acecho el barrio debido a los constantes enfrentamientos por apoderarse de la zona y que además ha servido por aproximadamente 15 años como lugar de consumo y expendido de drogas.

La comunidad manifestó estar en constante peligro debido a que cuando hay enfrentamientos, las personas que habitan los asentamientos, invaden la zona residencial del barrio Chicalá con armas blancas, y cuando se da aviso a la policía, los esperan con armas de fuego.

“Cuando hay enfrentamientos de los de la parte de arriba con los de la parte de abajo, se meten al barrio con machetes, y cuando la comunidad llama a la policía, los esperan con pistolas y explosivos, la policía no puede hacer nada, llegan cuatro policías y salen como 40 a esperarlos, no pueden hacer nada”, manifestó Rosalba Devia Narváez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Chicalá, ubicado al norte de la ciudad de Neiva.

Los escenarios del barrio Chicalá se encuentran en estado de total deterioro, la comunidad exige cultura ciudadana y una intervención por parte de la administración municipal.

La líder comunal, a su vez, pidió a la comunidad en general que cuiden los espacios públicos, como canchas de futbol, polideportivos, y centros de recreación, según ella, las personas que habitan los asentamientos Brisas del Rio y Nueva Esperanza ubicados en la calle 64, no le da buen uso a los espacios públicos, por tal motivo, se encuentran en total deterioro, afectando la comunidad del barrio Chicalá.

Por otra parte, Devia, anunció que la comunidad del barrio se encuentra agradecida con la empresa de Alumbrado Público,  debido a que este sector ubicado al norte de la capital del departamento del Huila, no tiene problemas de iluminación, sin embargo, indicó que solicita una intervención en cuanto a la poda de árboles, pues sin esta, las iluminarias no pueden cumplir su función.

En peligro constante se encuentran algunas viviendas a las que la erosión de la tierra amenaza con derrumbarlas.

Otras problemáticas

Otra problemática que afrontan los habitantes del barrio Chicalá, es el total deterioro en la terminación de la calle 64, esta, ha provocado erosión en el sector, haciendo que represente un peligro total para las viviendas que están allí ubicadas.

 Según Devia Narváez, representante de los habitantes del barrio Chicalá, ya existe un presupuesto aprobado para la intervención de la calle 64 y evitar una posible tragedia en el barrio, “el presupuesto fue aprobado el año anterior, pero vea, no se ha hecho nada y estas casas en cualquier momento se van abajo”.

El año anterior, se realizó la instalación de unos gaviones con la finalidad de evitar erosión y evitar posibles derrumbamiento de tierra, sin embargo, una habitante del barrio Chicalá que pidió la reserva de su nombre por temas de seguridad, indicó que estos están siendo deteriorados por los habitantes de los asentamientos aledaños, y siendo utilizados para sacar piedras en los enfrentamientos constantes que se viven en el sector. Ellos sacan piedras de ahí mismo de los gaviones para tirárselas a los otros, sin saber que ellos también se ven beneficiados, porque donde haya un derrumbe ellos son los primeros afectados”, manifestó la residente del sector.

La comunidad en general ha participado elaborando parques con el fin de mejorar los espacios públicos del municipio, sin embargo, indicaron encontrarse muy desmotivados por el vandalismo que los acecha, pues este, según ellos, es la principal causa del deterioro de todos sus escenarios de esparcimiento.

Rosalba Devia Narváez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Chicalá

“Aquí vendemos tamales, arroz con leche, hacemos bingos, para mejorar del presupuesto nuestro los parques, para que se vean bonitos, pero no sirve de nada porque las personas los dañan y no ven el esfuerzo que se ha hecho, entonces uno queda muy desmotivado”, anunció la lideresa Devia Narváez.