miércoles, 15 de agosto de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-08-08 04:14 - Última actualización: 2018-08-08 04:15

Deshojando Margaritas: El futuro es de todos

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | agosto 08 de 2018

Comenzó la era de Iván Duque Márquez como presidente de Colombia, cuyo slogan es “el futuro es de todos”.

El Huila fue protagonista porque un Garzoneño, Ernesto Macías Tovar, en calidad de presidente del Congreso, dio posesión e impuso la banda presidencial al nuevo mandatario de los colombianos, elegido con más de diez millones de votos. Un gran alivio la llegada de Duque a la casa presidencial para todos aquellos que no se sintieron representados en las políticas desarrolladas por el saliente presidente Santos. Óscar Iván Zuluaga lo resumió en la frase “cesó la horrible noche”.

En su discurso, el presidente del Congreso le cantó la tabla al exmandatario Santos, señalando las preocupantes cifras que deja después de ocho años de gobierno, en lo social, económico e institucional.

Manifestó admirar al expresidente Álvaro Uribe por su amor a Colombia, y le expresó gratitud por seguir entregando su vida a los más caros intereses de la patria. Aplauso cerrado de los asistentes.

La transmisión de mando nos permitió observar la valentía y claridad de conceptos de Ernesto Macías, quien de paso vale decir ya entró a las grandes ligas del poder, lo que seguramente le permitirá adelantar muchas acciones en beneficio de nuestro terruño.

La intervención de Duque contrasta con la del presidente del Congreso, en el sentido que procuró no referirse a su antecesor e incluso habló de un pacto nacional. Fue enfático al afirmar “no reconozco enemigos, no tengo contendores políticos, mi único deseo es gobernar para todos los colombianos”.

Dijo además que dará el mismo amor a los que votaron por él y a los que no lo hicieron. Estos dos personajes que hace un tiempo eran poco conocidos, hoy son protagonistas. Iván Duque a sus 42 años, gracias a su talento y capacidad demostrada como senador, y tras una campaña donde derrotó a más de un contendor peso pesado, pasó a ser el presidente más joven en la historia de nuestro país.

Por su parte Ernesto Macías, como senador también mostró capacidad de trabajo y valentía en sus posiciones, lo cual le permitió ser reelegido con la cuarta votación más alta del Centro Democrático. Con su talante conquistó la presidencia del congreso. Ambos merecen el gran momento que están viviendo.