viernes, 19 de octubre de 2018
Primer Plano/ Creado el: 2018-01-12 07:00 - Última actualización: 2018-01-12 07:02

Acoso sexual, un delito silencioso

Los chistes de connotación sexual, las llamadas ofensivas y hasta los silbidos son formas de acoso; estas expresiones de violencia se presentan  en diferentes escenarios. En Colombia aumentan los casos y las victimas más afectadas son los estudiantes.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 12 de 2018

Mónica Serrano
Diario del Huila - Neiva

En nuestro país un simple gesto es común y corresponde a la cultura, pero si el tema se vuelve recurrente y afecta la tranquilidad de la persona, ahí sí puede ser acoso, además, hasta los piropos que para muchos podrían considerar como ‘normales’ también pueden llegar a ofender, no por su contenido sino más bien por la forma en que se expresan. No solo es la frase, es el tono y gestualidad que se utilizan para decirlo.

La problemática fue considerada como un delito desde el año 2008 en Colombia con la expedición de la ley 1257, con la cual se creó el Artículo 210 A del Código Penal Colombiano. «El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta, o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años», manifestó el intendente Luis Ernesto Savid Aguja, psicólogo y jefe del Grupo Contra los Delitos Sexuales y la Familia de la Seccional de Investigación Criminal Sijín de la Policía Metropolitana de Neiva.

Un informe que preparó la Fiscalía General de Nación, demostró que las denuncias aumentan y se convierten en un fenómeno mundial, que afecta tanto a mujeres como a hombres, la norma no hace ninguna distinción, ya que para los hombres pueden ser acosados tanto por personas del mismo sexo o del sexo contrario y en muchos de los casos la relación de poder influye a tales comportamientos. Se puede acosar mediante acción física o verbal.

Resultados

La Fiscalía realizó un análisis detallado sobre la violencia de género, el cual dejó el tema con inquietantes cifras, asimismo los investigadores afirmaron que este delito se considera una expresión de violencia, y se puede presentar en espacios laborales, educativos, en las calles, el hogar y en general en todos aquellos escenarios donde las relaciones de género se expresan en condiciones de desigualdad.

En el estudio se mostró  que  existen 11.098 casos denunciados,  de los cuales 6.000 se encuentran inactivos; es decir, víctimas que no se acercaron más o que quizás desistieron de las agresiones sin dar un informe ante la Fiscalía. 

Adicionalmente se reflejó que de cuatro denuncias que se generaron en el  2008 se pasó a 1.656 al 2017, situación preocupante; ya que se incrementan más de cuatro casos diarios. 

Agresión verbal

El análisis señaló, que los hechos que se evidencian en forma verbal son los chistes, las llamadas ofensivas, comentarios,  las alusiones de carácter sexual, la demostración de carácter sexual, gestos explícitos, las preguntas sobre el estilo de vida, mensajes por las redes sociales  y hasta los silbidos; además pueden presentarse en distintos ámbitos de la cotidianidad, ya sea en el trabajo, universidad, la calle, durante el uso del transporte público, en un aeropuerto, incluso en el hogar.

Del mismo modo existe la agresión de forma física, por ejemplo las palmadas, los tocamientos, o cualquier otro caso no solicitado por la víctima.

Efectos

El resultado que arrojó la investigación demostró que se pueden generar consecuencias  en términos de salud,  ya que las victimas suelen presentar como ansiedad, estrés, fatiga y depresión.

De igual forma en la estabilidad económica, es decir, puede ocasionar disminución en el rendimiento laboral, ausento del lugar del trabajo y ocurren despidos como represalia por negarse. Y finalmente en el contexto social donde muchas víctimas se sienten acosadas; hasta cambian su forma de vestir y estilos de vida.

Por otro lado el intendente Luis Ernesto Savid Aguja infiere que «algunos relatos de las victimas sometidas expresan sentimientos como: Temor a permanecer solas, insomnio, disminución del apetito, desesperanza, ansiedad, estrés, fatiga y depresión. Disminución en el rendimiento laboral, se ausentan más del espacio laboral, lo cual trae como resultado el despido  como represalias a la negativa del acoso».

¿Quiénes son las víctimas?

De acuerdo al informe, las principales personas afectadas son los estudiantes de secundaria, las empleadas domésticas, las asistentes administrativas, los peluqueros y hasta las personas que se dedican a la seguridad como los vigilantes.

Según el intendente Luis Ernesto Savid, las edades en las que se experimentan  estos casos es de los 18 a 30 años.

Las zonas del país más afectadas  son Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Tolima y Bogotá. En general todos los departamentos tienen denuncias por investigar, el de menor porcentaje es San Andrés Islas.

¡No es hora de callar!

La Fiscalía a raíz de esta problemática determinó rutas para las víctimas: Una es la vía administrativa. Si ocurre en una entidad,  se debe ofrecer protección a los afectados, separarlos de su agresor e iniciar las investigaciones disciplinarias correspondientes. 

El otro camino es la vía penal. La victima debe denunciar y la Fiscalía investiga el caso y establece los derechos  «a ser escuchado e informado, garantizar su actividad laboral, a la intimidad y al buen nombre, no ser confrontado con el agresor, solicitar la asesoría de un abogado, además las audiencias en los juzgados se realicen a puerta cerrada».

El Intendente Aguja invita a las personas que de una u otra forma sientan o estén siendo sometidas a este delito a acudir a la Sijín de la Policía Metropolitana de Neiva, el Centro de Atención Integral a las Víctimas de Violencia Sexual (Caivas), los cuales cuentan con profesionales expertos y capacitados en la atención integral a víctimas de los mismos.

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